Cómo recoger un opt-in de WhatsApp que aguante
Las reglas de opt-in de Meta y las de consentimiento de la UE son dos pruebas distintas, y tienes que superar las dos. Dónde recogerlo, qué decir y qué guardar.
11 min de lectura · última revisión 11 de agosto de 2026
Dos pruebas, un solo opt-in
El opt-in tiene que convencer a dos jueces distintos, y lo habitual es diseñarlo pensando en uno y suspender ante el otro.
Meta pregunta si la persona sabía, antes de que le enviaras nada, que recibiría mensajes de tu empresa por WhatsApp. A Meta no le importa dónde lo recogiste —un formulario, la caja, una llamada, un papel—, solo que lo tengas y que quedara claro.
La legislación de la UE pregunta si el consentimiento fue libre, específico, informado y dado mediante una clara acción afirmativa, y si puedes demostrarlo. La parte jurídica se explica aquí; esta página trata de la mecánica.
La buena noticia es que un opt-in bien redactado supera las dos. La mala es que el que ya tienen casi todas las empresas (una casilla de «marketing» de antes de usar WhatsApp) no supera ninguna, porque no nombra el canal.
Una redacción que supera las dos
Tienen que estar presentes cuatro cosas: quién envía, que es por WhatsApp, qué va a llegar más o menos y cómo darse de baja. Todo lo demás es decoración.
Funciona
☐ Sí, quiero recibir por WhatsApp novedades de mis pedidos y ofertas ocasionales de [Nombre de la empresa]. Puedes darte de baja cuando quieras respondiendo STOP.
No funciona
- ☑ Acepto recibir comunicaciones comerciales — premarcada, y no dice nada del canal.
- Al realizar este pedido, aceptas recibir novedades por WhatsApp — no es libre, y está escondido.
- ☐ He leído y acepto los términos y condiciones y consiento el envío de publicidad — dos cosas en una sola casilla.
- ☐ Quiero recibir novedades — ¿novedades de quién, sobre qué y por dónde?
Si ya tienes un consentimiento general de marketing y quieres ampliarlo a WhatsApp, lo limpio es volver a pedirlo para ese canal: por correo electrónico, en el siguiente pedido o en la siguiente interacción. Dar por hecho que se traslada es justo la suposición que acaba en bloqueos.
Dónde recogerlo
- Al finalizar la compra. Es el momento de mayor intención que existe, y aquel en el que las «novedades del pedido por WhatsApp» se quieren de verdad. Deja la parte de las ofertas en una casilla aparte.
- Un enlace de clic a WhatsApp o un código QR. Quien te escribe primero ha aceptado claramente una conversación, y su primer mensaje abre una ventana gratuita de 24 horas. El comienzo más barato posible.
- Formularios de reserva y de cita. Los recordatorios son el caso de uso con el beneficio más claro para el cliente, y el que menos quejas genera.
- En persona. Un código QR en el mostrador, o alguien del personal que lo pregunte. Anota quién, cuándo y qué se dijo.
- Clientes actuales, por otro canal. Un correo para preguntarles si prefieren tener noticias tuyas por WhatsApp es lento, pero produce una lista que no te bloquea.
Un mensaje de confirmación en el propio WhatsApp, enviado como plantilla de utilidad, compensa lo que cuesta. Demuestra que el número es correcto, crea un registro con fecha y le da a la persona una salida inmediata antes de que le envíes nada promocional.
Qué guardar
Guárdalo en el propio contacto, no en una hoja de cálculo que alguien exporta una vez:
- La fecha y la hora.
- El origen: qué formulario, página, punto de venta o campaña.
- La redacción exacta que había en pantalla, o un identificador de versión que remita a ella.
- Qué aceptó: solo mensajes transaccionales, o también marketing.
- La retirada, cuando llegue, y por qué vía llegó.
Para esto bastan los campos personalizados del contacto. La prueba es si puedes responder a «¿por qué está este número en esta lista?» para cualquier contacto, dos años después, sin preguntar a nadie.
Cómo gestionar la retirada
Darse de baja tiene que ser al menos igual de fácil que darse de alta, y en WhatsApp la gente lo dice como se le ocurre. Todo esto equivale a una baja:
- La palabra STOP en cualquier idioma en el que trabajes, y sus equivalentes locales (BAJA, por ejemplo), no solo la inglesa.
- Pulsar un botón de respuesta rápida que hayas incluido en el mensaje.
- Decírselo a un agente, con una frase, en mitad de una conversación.
- Bloquear el número. No verás ningún mensaje, pero sí verás los fallos de entrega.
Dos reglas hacen que esto funcione. Todas estas vías tienen que acabar en la misma lista de exclusión, y esa lista tiene que consultarse en el momento del envío y no en el de la importación; si no, una reimportación resucita sin hacer ruido a todos los que se fueron.
Retirar el consentimiento de marketing no es darse de baja de los mensajes transaccionales, y las dos listas deberían estar separadas. Quien no quiere ofertas sigue queriendo saber que su pedido ha salido.
Lo que no cuenta
- Una lista comprada. El consentimiento se da a una empresa concreta; no se puede revender. Todas las listas compradas acaban igual.
- Un número facilitado para un fin y usado para otro. Un teléfono de contacto para la entrega no es un opt-in de marketing.
- El consentimiento para otro canal. Correo electrónico, SMS y WhatsApp son tres permisos distintos.
- El consentimiento dado a una empresa que has adquirido, salvo que estuviera redactado para cubrir a sus sucesores y los mensajes sigan siendo lo que la gente aceptó.
- Que alguien te escriba una vez. Eso abre una ventana de servicio de 24 horas, que es una conversación, no una suscripción a campañas.
- Un consentimiento muy antiguo. Nada lo hace caducar automáticamente, pero un consentimiento de hace cinco años a una empresa con la que la persona no ha tenido trato desde entonces no aguantará que lo cuestionen y, lo que es más importante, hará que te bloqueen.
Preguntas frecuentes
- ¿Qué exige Meta para el opt-in de WhatsApp?
- La política de mensajería empresarial de Meta (Business Messaging Policy) exige que la persona haya dado su permiso antes de que le escribas, que quedara claro que recibiría mensajes precisamente de tu empresa y que quedara claro que le llegarían por WhatsApp. Meta no impone la redacción ni el canal (puedes recogerlo en papel), pero sí espera que lo tengas.
- ¿Puedo importar una lista de contactos que ya tengo y escribirles por WhatsApp?
- Solo a la parte que dio su opt-in específicamente para WhatsApp. El consentimiento para recibir marketing por correo electrónico no es consentimiento para WhatsApp: el canal forma parte de lo que la persona aceptó. Escribir al resto es lo que provoca bloqueos, que son los que bajan tu calificación de calidad y acaban haciendo que restrinjan el número.
- ¿Es obligatorio el doble opt-in en WhatsApp?
- Ni el RGPD ni Meta lo exigen, pero en Alemania es el estándar en la práctica, y en cualquier país es la forma más sencilla de acreditar el consentimiento. Un mensaje de confirmación en el propio WhatsApp, enviado como plantilla de utilidad, demuestra que el número es correcto y a la vez deja constancia.
- ¿Necesito un opt-in distinto para cada tipo de mensaje?
- Necesitas un consentimiento lo bastante específico para cubrir lo que de verdad envías. Un único opt-in para «novedades de tus pedidos y alguna oferta ocasional» vale si eso es lo que llega. Un opt-in para avisos de entrega no cubre una campaña de Black Friday.
- ¿Qué cuenta como retirada del consentimiento en WhatsApp?
- Cualquier cosa que una persona razonable entendería como «no me escribáis más»: la palabra STOP o su equivalente en cualquiera de los idiomas en los que trabajas (BAJA, por ejemplo), pulsar un botón para dejar de recibir mensajes, bloquear el número o pedírselo a un agente. Todas tienen que acabar en la misma lista de exclusión, y la baja tiene que aplicarse antes de la próxima campaña.
Ponlo en práctica con Whapier
La API oficial de WhatsApp Business, creada y alojada en la UE — RGPD por defecto, factura europea y el coste de cada mensaje en pantalla antes de enviarlo.
Empezar prueba gratisEscrito para quien dirige un negocio; no es asesoramiento jurídico. Las transposiciones nacionales de las normas de ePrivacy varían, sobre todo en lo relativo al soft opt-in para clientes existentes. Busca asesoramiento sobre tu caso concreto.